Esta mujer francesa, a causa de la Revolución tuvo que esperar a poder ser religiosa y tambien a seguir esperando a que se cumpliera su sueño de ser misionera en Estados Unidos, cosa que logró a sus 48 años, creo. Y no solo eso, sino que también estuvo un año junto a los indios con los que no se podía comunicar, pero la admiraban y llamaban “la mujer que siempre reza”
Fue fundadora de una comnidad en Misouri.