Vio a la Virgen María 18 veces en la gruta que tantos visitantes recibe a diario en Lourdes. Padeció siempre de asma tuberculosa y tumor óseo en una rodilla, por lo que tuvo que estar en cama muchas veces en la Congregación de la Caridad donde había ingresado como monja. Es patrona de los trabajadores y pastores.