Durante la persecución de los cristianos bajo Decio, en el siglo III, el Decano del colegio sacerdotal de Roma era Moisés, quien se distinguió por su posición indulgente hacia aquellos que habían renegado de su fe para salvar sus vidas. Murió después de un largo encarcelamiento en el año 251.
Vida temprana: Fue un bandolero y ladrón que se convirtió en un hombre de gran estatura y ferocidad, liderando una banda de asaltantes en las márgenes del Nilo.
Conversión y martirio: Tras su conversión, se convirtió en un anacoreta, lideró a otros hacia la vida monástica y se convirtió en un modelo de fe y valentía para los cristianos, incluso a costa de su propia vida.
Legado: Se le recuerda como un testigo de la fe cristiana en el siglo III, cuya devoción y ejemplo de valentía ante la adversidad son celebrados cada 25 de noviembre.