Jesús quiere despertar la confianza en la oración y dice: Pedid y se os dará, buscad y encontraréis, llamad y se os abrirá. Porque quien pide recibe, quien busca encuentra, y a quien llama se le abre. Esta es la oración: pedir, buscar cómo llamar al corazón de Dios. Y el Padre dará el Espíritu Santo al que se lo pide.
Este es el don, este es el ‘extra’ de Dios. Dios nunca te da un regalo, una cosa que le pides así, sin envolverlo bien, sin algo más que lo haga más bonito. Y lo que el Señor, el Padre nos da ‘aún más’ es el Espíritu: el verdadero don del Padre es aquel que la oración no osa esperar. Yo pido esta gracia; pido esto, llama y rezo mucho… Solamente espero que me dé esto. Y Él que es Padre, me da eso y más: el don, el Espíritu Santo. (Cf Homilía de S.S. Francisco, 9 de octubre de 2014, en Santa Marta).