La fe auténtica, abierta a los otros y al perdón, obra milagros. Dios nos ayuda a no caer en una religiosidad egoísta y empresaria. La higuera representa la esterilidad, una vida estéril, incapaz de dar nada. Una vida que no da fruto, incapaz de hacer el bien. Vive para sí, tranquilo, egoísta, no quiere problemas. Y Jesús maldice el árbol de la higuera, porque es estéril, porque no ha hecho lo suyo para dar fruto.
Representa a la persona que no hace nada para ayudar, que vive siempre por sí misma, para que no le falte nada. Al final estos se convierten en neuróticos. Y Jesús condena la esterilidad espiritual, el egoísmo espiritual.
Les invito a pedir al Señor que nos enseñe este estilo de vida de fe y que nos ayude a no caer nunca, a nosotros, a cada uno de nosotros, a la Iglesia, en la esterilidad. (Cf Homilía de S.S. Francisco, 29 de mayo de 2015, en Santa Marta).
PASATIEMPOS RELIGIOSOS – SOPA DE LETRAS del viñador
Rosa - 25/10/2025 - 0 comments