Scroll to top
© 2023, Ganatiempos de Rosa Mac-Mahon by macmahon
Share

PASATIEMPOS RELIGIOSOS – SOPA DE LETRAS del Espíritu


Rosa - 26/12/2025 - 0 comments

La alegría de la Navidad también llena hoy nuestros corazones, mientras que la liturgia celebra el
martirio de san Esteban, el primer mártir, invitándonos a recoger el testimonio que nos dejó con
su sacrificio. Es el testimonio glorioso propio del martirio cristiano, sufrido por amor a Jesucristo;
martirio que continúa estando presente en la historia de la Iglesia, desde Esteban hasta nuestros
días.
De este testimonio nos ha hablado el Evangelio de hoy (cf Mt 10, 17-22). Jesús preanuncia a sus
discípulos el rechazo y la persecución que encontrarán: «seréis odiados de todos por causa de mi
nombre» (v. 22). Pero ¿Por qué el mundo persigue a los cristianos? El mundo odia a los
cristianos por la misma razón por la cual ha odiado a Jesús, porque Él ha traído la luz de Dios y el
mundo prefiere las tinieblas para esconder sus obras malvadas.
Recordemos que el mismo Jesús, en la Última Cena, rezó al Padre para que nos defendiese del
malvado espíritu mundano. Hay contraposición entre la mentalidad del Evangelio y aquella
mundana. Seguir a Jesús quiere decir seguir su luz, que se encendió en la noche de Belén, y
abandonar las tinieblas del mundo.La alegría de la Navidad también llena hoy nuestros corazones, mientras que la liturgia celebra el
martirio de san Esteban, el primer mártir, invitándonos a recoger el testimonio que nos dejó con
su sacrificio. Es el testimonio glorioso propio del martirio cristiano, sufrido por amor a Jesucristo;
martirio que continúa estando presente en la historia de la Iglesia, desde Esteban hasta nuestros
días.
De este testimonio nos ha hablado el Evangelio de hoy (cf Mt 10, 17-22). Jesús preanuncia a sus
discípulos el rechazo y la persecución que encontrarán: «seréis odiados de todos por causa de mi
nombre» (v. 22). Pero ¿Por qué el mundo persigue a los cristianos? El mundo odia a los
cristianos por la misma razón por la cual ha odiado a Jesús, porque Él ha traído la luz de Dios y el
mundo prefiere las tinieblas para esconder sus obras malvadas.
Recordemos que el mismo Jesús, en la Última Cena, rezó al Padre para que nos defendiese del
malvado espíritu mundano. Hay contraposición entre la mentalidad del Evangelio y aquella
mundana. Seguir a Jesús quiere decir seguir su luz, que se encendió en la noche de Belén, y
abandonar las tinieblas del mundo.

Related posts