Pero el Señor, en aquel intercambio de palabras que tuvo con Pedro (cf. Jn 13,6-9), le hizo comprender que para entrar en el Reino de los Cielos debemos dejar que el Señor nos sirva, que el Siervo de Dios sea siervo de nosotros. Y esto es difícil de entender. Si no dejo que el Señor sea mi siervo, que el Señor me lave, me haga crecer, me perdone, no entraré en el Reino de los Cielos. Y el sacerdocio. Hoy quisiera estar cerca de los sacerdotes, de todos los sacerdotes, desde el recién ordenado hasta el Papa. Todos somos sacerdotes. Somos ungidos, ungidos por el Señor; ungidos para celebrar la Eucaristía, ungidos para servir. (Homilía Santa Misa de la Cena del Señor, 9 de abril de 2020)
PASATIEMPOS RELIGIOSOS – SOPA DE LETRAS de Jesús y Pedro
Rosa - 17/04/2025 - 0 comments