Ya sabéis que en cualquier dirección vais a subrayar las palabras en mayúscula de esta ganatiempo y releyendo con atención el párrafo, enternece el que al escuchar su nombre, María lo reconoce y le responde: “¡Maestro!”
Gusta que un profesor, un sacerdote, un conocido, nos llame por nuestro nombre, es algo muy positivo, eres alguien…