Este sencillito ganatiempo rompecabezas, dice que la cosa es fácil de comprender:si abrimos la puerta a quien llama, se supone que es porque lo queremos recibir y portarmos bien con Él; porque si después, hacemos como si no lo conociéramos, lo normal es que no quiera saber nada de nosotros. La cosa varía si no lo hubiéramos oido llamar, ni saber nada de Él. (y para eso acaba de leer el versículo 48 completo, del capítulo 12 de San Lucas.