Hoy son dos los pasatiempos de Ovejas perdidas: el del Evangelio, que considero defícil de resolver y el de Ntra. Sra. de la Merced que es facilísimo. Del primero me ha extrañado la expresión “¿va a ser tu ojo malo porque yo soy bueno” ¡qué manera de decirle a alguien que tiene envidia!