perdidasSe habían perdido pero si ya las habéis encontrado, sabréis por qué se quejan los discípulos de no conseguir lo mismo que Jesús y es que todavía no eran tan santos. Pues yo, que no tengo nada de santa, cuando le pido a San Antonio que me encuentre eso que he perdido, como estoy segura que lo encontraré, resulta que aparece; a veces tarda un poquillo, pero no me falla.
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