Yo que pensaba comprarme algo, al leer lo que dice Jesús a sus discípulos, me he dado cuenta de que en realidad no era necesario ¿para qué amontonar ropa, si no hace falta tanta, sino lo que necesito? un par, lo más tres…pantalones, faldas, blusas. Llevaré al ropero de la Parroquia lo que me sobra y otro puede necesitar.