Viendo un dibujo de mi hija, como siempre, tengo la tentación de sacarle mi interpretación psicológica, cosa que no le hace ninguna gracia, porque lo que yo “supongo” no coincide con lo que ella expresa. Es más, me llega a decir que se deja llevar simplemente de su creatividad sin más historias…

“La prudencia es la virtud que dispone de razón práctica para discernir, en toda circunstancia, nuestro verdadero bien y elegir los medios justos para realizarlo.”
Es una de las cuatro virtudes cardinales. Es guía de las demás virtudes, indicándoles su regla y medida.
Los egipcios la representaban por una serpiente de tres cabezas: una de perro, otra de león, y otra de lobo, dando tal vez a entender con ello que el hombre prudente debe poseer la astucia de la serpiente, la paciencia del perro, la fuerza del león y la agilidad del lobo.