Nuestra Señora se ha aparecido en el pasado remoto, en el siglo pasado y puede que también en este que estamos viviendo, para pedirnos que recemos mucho por la paz, por la conversión de los pecadores, por los necesitados de muchas cosas. El rosario es una gran devoción muy querida por los papas porque nos une a María y a su Hijo, el Salvador del mundo.