Pues sí, el último día el tema era la serenidad y hoy hablo de la paciencia, porque desde luego, sI le falta a uno la paciencia, no puede tener serenidad .
Y yo la estaba perdiendo porque no podía insertar los “pasatiempos” franciscanos. Estoy decidida a completar la vida de San Francisco para que la tengáis completa con las soluciones aparte.
A veces se me apaga el portátil cuando no tengo ni guardado lo que estaba escribiendo. Otras veces se saltan las letras a un lugar insospechado. Me decían: “Es que escribes muy deprisa, es que das con el dedo en el tabulador…
¡Qué va…! es que el demonio informático me la quiere armar para que me harte y diga ¡se acabó! ¡ya no más conflictos! Pero resulta que es más conflictivo dejarlo que seguir a pesar de los inconvenientes.
Una de las cosas que me ha ayudado a tener paciencia ha sido aguantar los 7 minutos que dura el vídeo que Cris me ha enviado de pintar en el agua. La verdad es que me tenía primero intrigada: ¿ qué irá a hacer este hombre con esos círculos? y luego, fascinada y al final ¿sabéis qué? que he buscado otro más, creo que japonés, que era más rápido.
Pero bueno, llegué a saber lo que es tener paciencia y tuve el premio de admirar a esas personas tan habilidosas con el pincel o el mango del mismo, que todo vale. ¡Qué maravilla!
Poned ahora a prueba la vuestra, la PACIENCIA