PALABRAS DEL PAPA FRANCISCO
Día 22 dediciembre
La Bienaventurada Virgen María ora diciendo “proclama mi alma la grandeza del Señor y mi espíritu se alegra en Dios, mi Salvador” (Lc 1,46 -47). Fijaos en los verbos de esta oración: magnificar y alegrarse. Dos verbos: “magnífico” y “se alegra”… María se alegra por Dios. Me pregunto si también nosotros nos hemos alegrado por el Señor, nos alegramos por los resultados obtenidos, por alguna buena noticia, pero hoy María nos enseña a alegrarnos en Dios. ¿Por qué? Porque Él Dios hace “grandes cosas” (cf. v. 49)… María nos muestra que, si queremos que nuestra vida sea feliz, debemos poner a Dios en primer lugar, porque solo Él es grande…