PALABRAS DEL PAPA FRANCISCO
Día 19 de diciembre
La historia de Isabel también nos hace pensar en la historia de Abraham y Sara. La infertilidad es un desierto porque una mujer estéril acaba allí, sin descendencia. Tanto Sara como Isabel son mujeres de fe y confianza en el Señor… Y el Señor hace florecer el desierto. Ambas mujeres conciben y dan a luz. “Padre, ¿es esto un milagro?” No, es más que un milagro: es la base, es precisamente el fundamento de nuestra fe. Ambas conciben porque Dios es capaz de cambiarlo todo, incluso las leyes de la naturaleza; es capaz de abrir paso a su Palabra. Los dones de Dios son gratuitos. Y la vida de ambas mujeres es la expresión de la gratuidad de Dios…