PALABRAS DEL PAPA FRANCISCO
día 24 de octubre
En su predicación, Jesús insiste mucho en que el buen discípulo esté vigilante, no se adormezca, no se deje llevar demasiado por la confianza en sí mismo cuando las cosas van bien, sino que permanezca alerta y dispuesto a cumplir con su deber… Velar para salvaguardar nuestro corazón y comprender lo que sucede en su interior… Si falta la vigilancia, existe, como decíamos, un riesgo muy alto de que todo se pierda… Muchas veces perdemos, muchas veces somos derrotados en las batallas, por esta falta de vigilancia…