PALABRAS DEL PAPA FRANCISCO
día 23 de noviembre
Jesús llora por Jerusalén, porque no ha reconocido a Aquel que trae la paz. El Señor llora por la cerrazón del corazón de la ciudad elegida, del pueblo elegido. Porque no tenía tiempo de abrirle la puerta… Jesús sigue llamando a las puertas, como ha llamado a la puerta del corazón de Jerusalén: a las puertas de sus hermanos, de sus hermanas; a nuestras puertas, a las puertas de nuestro corazón, a las puertas de su Iglesia… El llanto de Jesús por Jerusalén es el llanto por su Iglesia, hoy, por nosotros… .