PALABRAS DEL PAPA FRANCISCO
Día 11 de febrero
El corazón de Cristo manifiesta la compasión paterna de Dios por aquel hombre, acercándose a él y tocándolo… Jesús extendió la mano y lo tocó, y en seguida la lepra desapareció y quedó limpio. La misericordia de Dios supera toda barrera, y la mano de Jesús toca al leproso. Él no se coloca a una distancia de seguridad y no actúa por poder, sino que se expone directamente al contagio de nuestro mal… Jesús, toma de nosotros nuestra humanidad enferma y nosotros tomamos de Él su humanidad sana y sanadora.