Habiendo perdido a su madre a muy temprana edad, se puso bajo la especial protección de la Madre de Dios.
No accedió a los planes de su padre que la quería casar, y lo convenció para que le construyera un convento, el primero de la orden regular de terciarias dominicas, del que se convirtió en abadesa a la edad de veinte años.
BEATA EMILIA BICCHIERI
Rosa - 04/05/2026 - 0 comments