Hija de s. Brígida, s. Catalina de Suecia, obligada por su padre, se casó con un noble. Sin embargo, se consagró a Dios y no consumó su matrimonio. La oración y la ascesis distinguieron su vida entrelazada con la de su madre. Primera abadesa del monasterio de Vadstena, murió el 24 de marzo de 1381.
PASATIEMPOS RELIGIOSOS – LAS OVEJAS PERDIDAS de Santa Catalina de Suecia
Rosa - 24/03/2026 - 0 comments