Fray Diego encarnó un prototipo tradicional de predicador misionero, anti intelectual e intransigente en materias de doctrina y moral. Aferrado a la retórica tardo barroca que parodió el P. Isla, su palabra, en la coyuntura revolucionaria, sirvió al absolutismo que antes había combatido. De ahí su decepción ante las medidas desamortizadoras de Soler o el decreto de Urquijo de 10 de septiembre de 1799.
BEATO DIEGO JOSÉ DE CÁDIZ
Rosa - 05/01/2026 - 0 comments