Que el triunfo de Cristo sobre el pecado y la muerte llene vuestra vida de alegría y paz, y os ayude siempre a ser consecuentes con vuestra condición de cristianos. No tengáis miedo. Cristo ha resucitado y vive entre nosotros. Su presencia amorosa acompaña el camino de la Iglesia y la sostiene en medio de las dificultades. Con esta certeza en vuestro corazón, ofreced al mundo un testimonio sereno y valiente de la vida nueva que brota del Evangelio. (Benedicto XVI, Regina Cæli, 5 de abril de 2010).
PASATIEMPOS RELIGIOSOS – SOPA DE LETRAS FÁCIL del sepulcro vacío
Rosa - 27/12/2025 - 0 comments