En la época del emperador Teodosio, entre los siglos IV y V, la Iglesia de Roma tenía entre sus diáconos a un tal Arsenio, que en cierto momento de su vida se retiró a Egipto, al monte Escete, y se convirtió en un anacoreta, un ermitaño dedicado a la contemplación y a las prácticas ascéticas.
SAN ARSENIO anacoreta
Rosa - 08/05/2025 - 0 comments