Esa es la raíz de nuestro coraje: soy libre, soy hijo, el Padre me ama y yo amo al Padre. Pidamos al Señor la gracia de comprender bien esta obra suya, esto que Dios ha hecho en Él. Dios ha reconciliado consigo al mundo en Cristo, confiándonos a nosotros la palabra de la reconciliación. Y la gracia de llevar adelante con fuerza, con la libertad de los hijos, esta palabra de reconciliación. Somos salvos en Jesucristo y nadie nos puede robar este documento de identidad: este es mi nombre, hijo de Dios. Bonito documento de identidad. Estado civil: soltero. Así sea. (Homilía Santa Marta, 4 de julio de 2013)
PASATIEMPOS RELIGIOSOS – SOPA DE LETRAS FÁCIL de lo que decía Juan
Rosa - 11/04/2025 - 0 comments