PALABRAS DEL PAPA FRANCISCO
día 11 de noviembre
Si eliges el camino del dinero, al final serás un corrupto. El dinero tiene esta seducción de hacerte resbalar lentamente a tu propia perdición. Jesús es muy enérgico sobre este argumento: “No puedes servir a Dios y al dinero”. No se puede: o el uno o el otro. Esto no es comunismo, eh. Esto es Evangelio puro. Estas son las palabras de Jesús… Ninguno puede salvarse con el dinero. Sin embargo, el demonio toma siempre este camino de tentaciones: la riqueza, para sentirte autosuficiente; la vanidad, para sentirte importante, y, al final, el orgullo, la soberbia: es precisamente su lenguaje: la soberbia.