Tu Reino viene un poquito...
Si al amanecer me levanto en la esperanza,
tu Reino viene un poquito, Señor.
Si venzo el instante de pereza y me encamino, alegre,
hacia el trabajo,
tu Reino viene un poquito, Señor.
Si pongo en mi tarea mi entusiasmo
como si fuera lo último que haga,
tu Reino viene un poquito, Señor.
Si al comer o al beber no caigo en el despilfarro,
tu Reino viene un poquito, Señor.
Si alguien me ofende y no olvido contar hasta diez…
u Reino viene un poquito, Señor.
Si muerdo mi lengua cuando corre presurosa hacia la crítica,
tu Reino viene un poquito, Señor.
Si no me afano por aparentar
y me presento con mi justa estatura…
tu Reino viene un poquito, Señor.
Si perdono mis propios errores y me amo con todos ellos,
tu Reino viene un poquito, Señor.
Si reservo espacios de alegre compañía,
en los que compartir la escucha y la palabra,
tu Reino viene un poquito, Señor.
Si gozo y agradezco las hermosas diversiones de la vida,
tu Reino viene un poquito, Señor.
Si en la noche sé dar gracias
por tanto amor recibido,
tu Reino viene un poquito, Señor.
Mª Concepción López, pddm (España)
De esta misma autora es parte de este comentario sobre CRISTO REY:
Dios, en los pequeños y en lo pequeño